¿Estamos en el 'antes' o en el 'después'? | Alessandro Galletto

¿Estamos en el 'antes' o en el 'después'?

Responder a esta pregunta cuando hay una innovación tecnológica solía ser muy sencillo. Por ejemplo, cuando aparecieron las pantallas planas frente a las de tubos de rayos catódicos era muy sencillo responderla. Sólo había que mirar la tele del salón para saber en qué grupo estabas. Además, todos o prácticamente todos tenían claro que querían estar en el ‘después’. En el ‘antes’ sólo se han quedado aquellos que no quieren cambiar de tele y que todavía no se les ha estropeado la que tienen. Pero en cuanto se les estropee su tele de tubo solo podrán pasar al ‘después’. Lo mismo pasó con las cintas de cassettes hacia los CDs o o con las cámaras de fotos de película a las cámaras de fotografía digital. Saltaba a la vista quién tenía una pantalla plana o un cd o una cámara digital. Además, que la gran mayoría de gente pasase del ‘antes’ al ‘después’ sucedía en un plazo de muy pocos años. Por otro lado, estar en una tecnologia antigua o en la nueva tampoco tenía un impacto notable en la vida de las personas. Seguían haciendo lo mismo pero con más calidad o menos coste o en menos espacio,... pero sus hábitos seguían intactos.

Cuando vas a comprar algo en la tienda sólo te dan la opción del ‘después’. El ‘antes’ no es opción.

En cambio, cuando hablamos de redes sociales nos enfrentamos a una revolución para casi todo lo cotidiano. Puedes comprar el último móvil y seguir en el 'antes' sin haberte movido un milímetro hacia el 'después'. Saltar a las redes sociales implica un cambio de hábitos. Para acabar de complicar el panorama, las tecnologías obsoletas siguen estando presentes y nadie te obliga a cambiar de hábitos.

Otra pregunta muy interesante es ¿quién se ha quedado en el ‘antes’ y quién ha pasado al ‘después’? 

Quienes llevamos años utilizando el email, el móvil, buscamos en Google ... tenemos unos hábitos adquiridos que llevamos a cabo cada día de forma automática. Sin darnos cuenta, cuando necesitamos algo llamamos por el móvil o enviamos un email o lo buscamos en Google... y nos funciona!

En cambio, las nuevas generaciones digitales ni tienen hábitos adquiridos ni un historial de email que no quieren perder. Son como niños que prueban todo lo que tienen por delante.  En la web han jugado con casi todo. Y eso incluye el mail, teléfono, Facebook... Pero han acabado por despreciar el mail y el teléfono en favor de estar tecleando en un chat -llámese whatsapp, twitter o facebook-. Tienen otros hábitos y por un buen motivo. Sus hábitos cotidianos son mucho más poderosos de aquellos que utilizan las antiguas herramientas de email, SMS o teléfono. 

Las personas que están en el ‘después’ son aquellas que utilizan las redes sociales para sus comunicaciones habituales. El resto estamos en el ‘antes’ con un móvil caro.

La potencia que tiene una persona que se mueve bien en las redes sociales es tremendamente más fuerte que otra persona que utilice los medios “tradicionales” -sin olvidar que email, movil, SMS han aparecido todos ellos después de 1.996 por lo que siguen siendo bastante recientes-

Y qué siginifica eso de ser mucho mas potente si sabes utilizar las redes sociales? Que puedes hacer lo mismo que sueles hacer pero en la red:

  • Quejarte
  • Pedir voluntarios
  • Hacerte famoso
  • Asesorarte antes de comprar algo
  • Comprar más barato
  • Construir algo
  • Subcontratar talento
  • Para jugar
  • Montar un negocio o un NO negocio

El que utiliza las tecnologias “tradicionales” puede interactuar con una persona a la vez. El que sabe utilizar las redes sociales para alcanzar su objetivo tiene un ejército a su disposición para alcanzarlo. Este último concepto es el más importante para entender por que los que han pasado al ‘después’ de verdad no se plantean volver atrás. Éste punto es el que hace que podamos hablar de un cambio en la sociedad.

Ya no es suficiente comprar la nueva tecnología en teles o moviles o cámaras de fotos... ahora el cambio es social y no sólo tecnológico. La tecnología ha hecho posible que un individuo pueda mobilizar multitudes. Lo que antes sólo podían hacer partidos políticos o grandes marcas con campañas de publicidad costosísimas, ahora está al alcance de cualquier ciudadano raso con un coste ínfimo.

El movimiento del ‘antes’ al ‘después’ será lento. A medida que se extienda como una mancha de aceite irá presionando a los del ‘antes’ para que pasen al ‘después’. No obstante, es muy probable que haya mucha gente que no lleguen a pasar nunca al ‘después’. Este cambio social avanzará a media que haya un cambio generacional.


En el próximo artículo explicaré el primer punto de la larga lista de cosas que se pueden hacer con redes sociales: Redes sociales para quejarme! e iré siguiendo con el resto de los puntos.

Ahora también podemos quejarnos pero, ¿qué diferencia hay entre una queja del ‘antes’ y una queja del ‘después’?


Porqué todo el mundo que está conectado en redes sociales, sabe que United rompe guitarras! Y si no sabes a que me refiero, es posible que sigas en el ‘antes’.


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